1) Adoptar un mal lenguaje corporal
Mantener el contacto visual y no mostrar signos de ansiedad, como tocar mucho el cabello o sentarte intranquilo, es esencial para transmitir seguridad y confianza en ti mismo.
2) Interrumpir al entrevistador
Algo básico como saber escuchar y respetar el derecho de palabra demuestra buenos modales y templanza, así que sé moderado en la conversación.
3) Hablar mal de tu antiguo empleo
Sin importar cuán mala haya sido tu experiencia, hablar mal de tu antiguo empleo deja entrever tu ética personal y profesional en un sentido desfavorable para ti, así que evítalo a toda costa.
4) Dar información falsa
La información que se refleja en el CV y que compartes en la entrevista será verificada por el entrevistador. Esa persona no pasará por alto los detalles así que sé honesto en todo momento y reconoce incluso tus debilidades. Eso demuestra que estás dispuesto a aprender y crecer en la organización.
5) No poner atención
Mantente concentrado y con los pensamientos puestos en ese momento. Si das respuestas incoherentes a alguna pregunta por estar distraído, tu entrevistador lo notará y eso se puede tornar en tu contra. No tienes que mostrarte como una persona perfecta en tu entrevista de trabajo. Basta con parecer confiable y competente, así que no permitas que tus nervios te dominen en ese momento que, sabemos, es estresante para muchos.
Por Gabriel Lugo. CEO Lukoss.

